El hashtag #CreaClientesFelices identificó la conferencia “4 etapas para ir de la idea a las ventas”, auspiciada por Krugerlabs, Apremy y Startup Essentials.

El bussiness developer de Startup Essentials, Juan Franco, habló con emprendedores e interesados en un evento abierto al público sobre el clientograma, una herramienta visual desarrollada por Startup Essentials y Apremy que ha llevado a más de 4 mil emprendedores, de Chile, Colombia, México y Ecuador, a manejar modelos de negocios exitosos en sólo 4 pasos.

Esta novedosa herramienta, disponible en clientograma.com, es útil para emprendedores que quieren emprender pero no tienen idea de negocio, que tengan una idea de negocio pero no saben por dónde empezar, que tengan un producto/servicio pero aún no tienen ventas, o que ya tengan ventas pero no saben cómo crecer.

La metodología propuesta por la academia digital para emprendedores, Startup Essentials, en general ha llevado las ventas de emprendimientos latinoamericanos de 0 a 5 mil dólares en poco más de un mes. La experiencia más notoria y cercana es la de benditaaurora.com, una startup colombiana que pasó de la venta detallada a la distribución internacional en hoteles 5 estrellas en solo 5 semanas.

Para Juan Franco, la razón fundamental de la creación de este recurso es apoyarnos más en nuestros propios contextos locales, interpretar mejor la problemática latinoamericana para hacer propuestas más adecuadas a nuestras realidades y menos a la de modelos norteamericanos que es de donde viene la mayoría de las herramientas para emprendedores.

Juan Franco, Bussiness Developer de Startup Essentials.

“Emprender es como manejar bicicleta: no se aprende leyendo un libro, se aprende practicando”. Con esta ilustración, el conferencista explicó en qué se basa el método. Lo llaman “emprendimiento científico”, y el motivo es que emula el modelo de análisis científico:

  • Conocer de cerca el problema y a quien lo padece. Para esto, se invita al emprendedor a ir a la calle, a los lugares en donde están sus clientes potenciales para hacer investigación de campo.
  • Superar la incertidumbre. En este paso, el emprendedor debe asegurarse de que una cantidad representativa de clientes potenciales considerarán una alternativa al problema. Para esto se emplea una “métrica meta” o bien, una medida que relaciona la cantidad de clientes potenciales entrevistados con la cantidad de aquellos que realmente experimentan el problema hipotético.

Es en este punto del método en el que entra el Clientograma, para identificar el cliente y el problema hipotético, la métrica meta y la métrica resultante. En función de estos cuatro elementos, y de acuerdo a los resultados, se determinan los últimos dos pasos de este modelo:

  • Hacer la propuesta de valor. La propuesta de valor es exactamente lo contrario al problema.
  • Ofrecer la solución. Este es el último paso del método, pero comúnmente es el paso por el que comienza la mayoría al emprender un modelo de negocio. No obstante, tal como lo sugiere este experto, no podemos llegar a la solución sin antes superar las etapas anteriores.

Lo más importante –recomienda Franco para concluir- es concentrarse siempre en el “cómo” y no en el “qué”. Ir de la mano con el cliente en todas y cada una de las etapas, y avanzar un paso por vez. Como en Super Mario Bros, no permitirse acceder a la siguiente etapa hasta no haber completado la anterior.