Los avances tecnológicos han hecho posible que podamos llevar a cabo todas las gestiones bancarias desde nuestro teléfono móvil. ¿Puede ser esto el principio del fin de las sucursales bancarias?

Son madre e hija. Tienen las mismas necesidades con su dinero, gestionan sus cuentas, transfieren dinero, analizan sus ahorros. Pero una de ellas no pisa una sucursal desde hace años. “Lo hago todo online. Es cómodo, ahorro tiempo y no tengo sensación de inseguridad”, explica Carolina, ejecutiva comercial de 34 años, residente en Madrid. Isabel, a diferencia de su hija, ni se lo plantea. “Me da seguridad conocer al director de mi sucursal y en la oficina me explican mejor las cosas”, dice a sus 62 años esta vecina de Badajoz.

El informe La transformación digital de la banca de BBVA explica que “los usuarios han adaptado lo digital a distinto ámbitos de su vida y demanda también servicios financieros en cualquier momento y lugar”. Así que, si Carolina puede hacer sus gestiones con apenas dos clics en la app de su banco y no ‘tragarse’ la cola en una sucursal, ¿para qué se necesitarán sucursales en el futuro? Y si son necesarias, ¿para qué gestiones?

Eurostat ofrece cifras al torbellino: el uso de la banca digital en España ha crecido del 16% en 2007 a un 39% el año pasado. Es decir, cuatro de cada diez usuarios de banca en España de entre 16 y 74 años usan canales digitales. Sin embargo, la cifra está aún alejada de la media comunitaria (46%) y de los principales vecinos. En Alemania el uso se eleva al 51%, en Francia y Reino Unido al 58% y en los países nórdicos supera el 80%.

A la banca tampoco le queda otra opción que avanzar hacia lo digital. Los tipos seguirán bajos mucho tiempo, los márgenes se aprietan y la entrada de jugadores nuevos como las fintech o los servicios financieros de Google, Amazon o Apple añaden también presión al sector. Y los bancos se han dado por enterados. “El móvil desplazará al ordenador como principal canal de interacción”, aseguran a este medio desde Caixabank. De hecho, un estudio de The Economist refleja que en cinco años el uso del móvil para realizar transacciones crecerá del 15% al 25%.

El uso del móvil ha empujado aún más el uso de los canales digitales. Caixabank, por ejemplo, rebaja a solo el 7,2% el porcentaje de transacciones realizadas en sus oficinas. En el resto de entidades el porcentaje no es muy distinto. En Bankia es de apenas el 11%. El BBVA contabiliza 515 millones de transacciones diarias a través de sus plataformas tecnológicas (frente a los 90 millones de 2006). E ING, una entidad pionera en banca online, el 98% de sus contactos con clientes se realiza vía web o móvil.

Un 30% menos de sucursales que hace un lustro

La reciente predicción del consejero delegado del BBVA, Carlos Torres, sobre la futura reducción de sus oficinas de 3.800 a apenas 1.000 confirma una tendencia en el sector que no es nueva. El Santander anunció recientemente el cierre de 450 oficinas y Ceiss clausurará 42. El Banco de España calcula que en 2015 había en nuestro país 31.087 sucursales, un 30% menos que en 2009. Y Funcas estima un recorte del 10% en los dos próximos años.

Según un estudio de Ipsos, uno de cada tres consumidores no acude nunca a la sucursal. Pero los dos tercios restantes sí lo hacen; y el principal motivo que alegan es que —como explicaba la pacense Isabel— no confían en la banca móvil. Por eso, los expertos consultados por 20minutos creen que los bancos seguirán recortando oficinas… pero no desaparecerán del todo.

El BBVA, en su citado informe de transformación bancaria, estima que las sucursales pasarán de ser “oficinas de servicios” a “oficinas de ventas”. Los empleados abandonarán sus labores administrativas y se dedicarán a captar y fidelizar clientes, expuestos ya a un bombardeo de ofertas en redes, apps y webs.